Intriga

Nochebuena - La historia de Navidad de Ludwig Thoma

En 1915 el poeta bávaro Ludwig Thoma escribió en plena crisis existencial esta obra en forma de poema en dialecto bávaro antiguo. El texto original - inspirado en el Evangelio de Navidad según San Lucas - sirvió a Enrico de Paruta de base para su obra sinfónica „Heilige Nacht“.

 

En Nazaret

Gobernando el emperador César Augusto, el carpintero José y su mujer María que está encinta, llevan una vida modesta en Nazaret. Un escrito del Fisco insta a ambos a ir a Belén para inscribirse en el Censo. A pesar de las penas del camino, Maria permanece serena. Según las Sagradas Escrituras pronto estarán en Belén.

 

Camino a Belén

A la mañana siguiente, María y José caminan por la profunda nieve. Durante el alto del mediodía, se aproxima el carruaje del rico Manasés que pasa de largo en son de mofa. José está consternado. En ese momento aparece el menestral Hansei y ayuda a José a llevar a María, agotada, hasta las puertas de Belén. Al carecer de documento de identidad, Hansei se despide aquí. Aunque sea pobre, Dios ciertamente se lo pagará.

 

Forasteros

María y José no encuentran donde albergarse en Belén. El mozo de la fonda del „Caballo“ los despacha groseramente. También son rechazados en la posada del „Cordero“. María intenta disimular su extenuación. Entonces José recuerda que tiene una prima que vive en Belén con su acaudalado esposo Josías. Estos parientes seguro que los alojarían y les darían un plato caliente- así esperaba José. Pero ¿no erraría?

 

En casa de Josías

La prima y su marido les dan un ventanazo después de insultar a los pobres parientes que sólo les pedían alojamiento. María da ánimos al desesperado José. Un extraño - probablemente un ángel – les muestra el camino hacia un cobertizo abandonado. El viejo Simmei les abre y les prepara un lugar donde yacer durante la noche en el establo. Cuando tiene noticia del próximo alumbramiento de María, quizás esa misma noche, Simmei se deshace en atenciones.

 

Noche Santa

La luna y las estrellas inundan la noche de un singular brillo, la naturaleza aguarda un gran acontecimiento. Mientras en Belén todo el mundo duerme, la prima siente remordimientos. Reprocha a Josías haber rechazado a los forasteros. Ambos se enzarzan en una disputa. Entre tanto Hansei, que duerme en una cabaña con los pastores, tiene un sueño: está en el cielo ante Dios Padre quien promete premiar algún día su buena acción. En ese momento, Hansei despierta, sobresaltado, por una voz que dice ¡Acudid pastores, venid! Ha llegado la hora sagrada!  

 

En el establo

Simmei no puede conciliar el sueño y ve una luz refulgente en el establo. ¿Acaso un incendio? Le invade la solemnidad del momento. En el establo acaba de nacer Jesús. Las estrellas brillan en todo su esplendor, los ángeles cantan con júbilo, el cielo anuncia el nacimiento del Cristo. Emocionados, acuden los pastores. Simmei los conduce al establo. En un pesebre yace un niño, el Salvador del mundo. Lo adoran postrados y transmiten sus parabienes – francos y sinceros, como lo hace la gente humilde. Al retirarse dan algo de dinero a Simmei. Lo entregan de corazón y se adentran en la noche de regreso a casa. En Belén nadie se ha percatado de nada. Pero vosotros, que vais a la Misa de Medianoche, reflexionad y buscad el significado ¡sólo los pobres han visto al niño Jesús!

 

Traducción de Mónica Meinecke, Barcelona 

© edp München 2009